La Preparación Mental para la competición

Es la que nos permite entrenar la mente para evitar que nos afecte las cosas extrañas que ocurren a nuestro alrededor y logren distraernos de nuestro objetivo que en todo momento debe ser la salida del plato.

EL CAMPEON, ¿NACE O SE HACE?

¿SE PUEDE “FABRICAR” UNA MENTALIDAD DE CAMPEON?

¿Cómo SE PUEDE HACER?

Dentro del mundo del deporte existe una creencia muy extendida de que algunas personas nacen ya provistas de destrezas psicológicas, es decir, que los campeones no se hacen, sino que se nace y nada más lejos de la realidad. Piensan estas personas que cierto tipo de deportistas están dotados de una fortaleza mental y una forma especial de afrontar la competición, y la verdad es otra. Si es cierto que algunos tipos de personas nacen con ciertas predisposiciones físicas y psicológicas, pero esas predisposiciones se pueden a prender y desarrollar en función de cuales hayan sido sus experiencias en la vida.

Todo deportista que está en el mundo de la competición ha necesitado cientos de horas para perfeccionar y desarrollar sus cualidades físicas y técnicas. Lo mismo sucede con las técnicas psicológicas, la auto confianza o la concentración no son cualidades innatas, sino destrezas psicológicas que se aprenden mediante un entrenamiento psicológico sistematizado e individualizado.

Es verdad, que nuestro deporte, como en otros se ve claramente que hay deportistas que al no haber recibido un entrenamiento psicológico, han establecido de la mejor manera que entienden, estrategias que en el caso de deportistas ya consumados es muy difícil cambiar, pues es una conducta que tienen muy arraigada, y por otro lado si se intenta ese cambio, su rendimiento deportivo a corto plazo es casi seguro que bajara, hasta que aprendan las técnicas psicológicas nuevas, se fijen en su conducta deportiva y se olviden de las suyas propias, de ahí que el comienzo de cualquier preparación psicológica debe empezarse siempre fuera de la temporada de competición.

No es de extrañar, que estos deportistas autodidactas psicológicamente hablando, frente a unas actuaciones extraordinarias, realizan otras muy deficientes, no siguen una línea regular en sus competiciones. Entonces, ¿cómo podemos desarrollar y potenciar una mentalidad de campeón?

La respuesta es evidente: con un entrenamiento psicológico sistematizado e individualizado. Pero todos somos conscientes que una gran mayoría de nuestros tiradores no pueden tener acceso a este tipo de entrenamiento aunque ellos quieran. A continuación voy a marcar unas pautas de conducta lo más sencillo posible, que sirvan de ayuda a todos aquellos tiradores que estén interesados en este tema.

En primer lugar, el tirador debe tener la habilidad de detectar aquellos estímulos externos que cada vez que aparecen antes de su actuación influyen en esta de forma negativa. Si consigue transformar esos estímulos externos negativos rápidamente en positivos, tendrá la certeza casi absoluta que durante la competición no aparecerán en forma de estímulos internos negativos (pensamientos). Pues ya fueron neutralizados con anterioridad.

En segundo lugar, se debe hacer lo mismo con los estímulos internos negativos (pensamientos) que aparecen durante la actividad deportiva. Es necesario cortar rápidamente el pensamiento negativo y transformarlo en positivo con nuestro propio lenguaje interno, sin que nadie nos imponga un lenguaje que no es el nuestro y sobre todo no se debe efectuar nunca ni un solo disparo con ese pensamiento negativo en nuestra mente, pues existe un tanto por ciento muy alto de posibilidades que ese pensamiento negativo se cumpla o nos perjudique si no lo hemos transformado en positivo en el momento de disparar.

En tercer lugar, no debe gastar el tirador sus energías mentales en enfadarse por un mal disparo, en lugar de hacer eso, que para lo único que sirve es para desconcentrase y disminuir su auto confianza, debe de emplear del tiempo en efectuar un proceso de análisis técnico de ese mal disparo y si descubre el error que ha cometido, mentalmente debe de efectuar ese disparo “viéndose” ejecutarlo con el error ya corregido y seguir la competición. Si no descubre ningún problema técnico en ese disparo, siempre tiene la posibilidad de pensar que ha podido ser por cansancio muscular y que el tiempo que ha estado intentando analizar el disparo ha venido bien.

En Cuarto lugar, cuando el tirador detecta que no es capaz de mantener una buena concentración a la hora de efectuar el disparo, debe de proceder a realizar unas rutinas técnicas de concentración para “provocarse” mentalmente una buena concentración. Cuando el tirador compruebe que los pasos de la rutina técnica se olvidan, significa que está empezando a tener concentración ideal sin necesidad de utilizar esa técnica, entonces es el momento de abandonarla sin preocuparse de nada más.

En quinto lugar, el tirador debe tener siempre controlado su nivel optimo de activación durante toda su actuación deportiva, para lo cual debe saber la banda de frecuencia cardiaca donde su actuación deportiva es correcta y en el momento que detecte que se encuentra fuera de esa banda, si es posible, no debe ejecutar nunca el disparo hasta bajar esa frecuencia cardiaca a la banda adecuada. A modo de resumen, se puede afirmar, que si el tirador es consciente de detectar de forma inmediata esas situaciones problemáticas que le perjudican en su actuación deportiva y consigue transformar de manera rápida esa situación perjudicial, para lo cual debe de tener siempre preparadas unas auto verbalizaciones y/o técnicas en respuesta a esas situaciones, y si consigue, repito, que cada vez sea más rápido en detectarlas y actuar sobre ellas, sin querer está fijando en su conducta deportiva una autentica mentalidad de campeón.